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¿La cosmética artesanal es realmente una artesanía?

Una de las frases que más escucho cuando una artesana quiere empezar a vender sus productos es esta: “Pero si yo hago cosmética artesanal… ¿por qué está tan regulado?”


Y detrás de esta pregunta hay algo muy importante que muchas veces no se entiende bien:¿la cosmética es realmente una artesanía como cualquier otra?


La respuesta no es tan simple como parece.


Sí, es artesanal… pero no solo eso

La cosmética como artesania

Cuando haces jabones o cosmética natural en casa, eliges los ingredientes, pruebas fórmulas, cuidas los detalles…Eso es, sin duda, un trabajo artesanal. Pero en el momento en el que ese producto se pone en el mercado, deja de ser solo “algo hecho a mano”. Pasa a ser un producto cosmético. Y eso cambia completamente las reglas.


¿Qué hace diferente a la cosmética?

La diferencia principal es muy clara: La cosmética se aplica sobre el cuerpo de otras personas. Y eso implica un riesgo potencial.

Un jabón, una crema o un bálsamo pueden:

  • irritar la piel

  • causar reacciones alérgicas

  • estar contaminados si no se elaboran correctamente

Por eso existe una normativa específica. No para complicarte la vida, sino para garantizar algo básico: que el producto sea seguro para quien lo utiliza.


Otros oficios artesanos también están regulados

Aquí viene una parte muy importante que muchas veces se pasa por alto. La cosmética no es el único oficio artesanal regulado. Por ejemplo:


Pastelería artesanal

Si haces tartas para vender:

  • necesitas cumplir normativa sanitaria

  • debes manipular alimentos en un espacio autorizado

  • tienes que garantizar la seguridad alimentaria

  • debes etiquetar correctamente


Nadie puede vender alimentos sin cumplir estas normas.


Quesos, conservas o pan artesanal

Lo mismo ocurre con:

  • elaboración de quesos

  • conservas caseras

  • panadería artesanal

Todos estos productos:

  • se consumen

  • pueden afectar a la salud

  • y por eso están regulados

Entonces… ¿por qué nos sorprende en cosmética?

Porque muchas artesanas empiezan en casa, en un entorno íntimo, creando para ellas mismas o su entorno cercano. Y el salto a “vender” parece pequeño…pero en realidad es un cambio enorme. Pasas de uso personal a responsabilidad hacia otras personas. Y ahí entra la normativa.


La normativa no está contra la artesanía

Esto es muy importante entenderlo. La normativa:

  • no está en contra de las artesanas

  • no está hecha solo para grandes empresas

  • no pretende eliminar la cosmética artesanal


Está para regular el producto, no a la persona. Eso significa que:

  • tú puedes emprender

  • tú puedes crear tu marca

  • tú puedes vender

Pero cumpliendo unas reglas que son iguales para todos.


Profesionalizar tu artesanía es el siguiente paso


Cuando entiendes esto, algo cambia. Dejas de ver la normativa como un obstáculo y empiezas a verla como parte del proceso de crecimiento. Porque en realidad, lo que estás haciendo es: pasar de artesana a profesional .Y eso implica:

  • aprender

  • formarte

  • entender cómo funciona el sector

  • y hacer las cosas bien


La cosmética artesanal tiene alma, creatividad y pasión. Pero cuando se pone en el mercado, también implica responsabilidad. Y eso no debería desanimarte. Debería darte una visión más clara: sí puedes emprender en cosmética artesanal pero necesitas entender las reglas del juego


Si quieres entenderlo paso a paso


Si sientes que la normativa te abruma o no sabes por dónde empezar, puedes formarte en la Escuela con nuestro Curso de Normativa Cosmética para Artesanos, click aquí para ver la información.


Cuando entiendes la normativa…deja de dar miedo. Y tu proyecto empieza a tomar forma real.

 
 
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